
Guía de fauna · Safari en Tanzania
El avestruz: el ave más grande del mundo en Tanzania
Es el ave más grande y más pesada del planeta, no puede volar y, sin embargo, corre más rápido que cualquier otra criatura sobre dos patas. En las llanuras abiertas del Serengeti y el Ngorongoro lo verás casi seguro. Te contamos cómo distinguir al macho de la hembra, por qué es tan veloz y quién se encarga de incubar esos huevos gigantescos.
En resumen
El avestruz es el ave viva más grande y pesada del mundo: un macho adulto supera los 2,5 metros de altura y los 130 kilos. No vuela, pero es el animal terrestre bípedo más veloz, capaz de correr hasta a 70 km/h. Presenta un marcado dimorfismo sexual: el macho luce plumaje negro con alas y cola blancas, mientras la hembra es de un pardo grisáceo apagado. En Tanzania habita las llanuras abiertas del Serengeti y del cráter del Ngorongoro, donde es fácil de ver a lo largo de todo el año.
Entre los grandes felinos y las manadas de elefantes, es fácil pasar por alto a un ave que camina tranquila por la llanura. Sería un error: el avestruz es uno de los animales más extraordinarios de toda la sabana. Es el ave más grande del mundo, un récord que no admite discusión, y a la vez un manojo de rarezas biológicas que lo convierten en un caso único dentro de las más de diez mil especies de aves que existen.
Esta guía no es un repaso general a los pájaros de Tanzania: para eso tenemos otra dedicada a iniciarte en la observación de aves. Aquí nos centramos en una sola especie y la miramos de cerca, porque el avestruz da para mucho. Cómo reconocer de un vistazo al macho y a la hembra, por qué corre tanto sin poder volar, cómo se reparten el trabajo de incubar los huevos según sea de día o de noche, y por qué sus huevos son los más grandes del reino animal.
Lo verás sobre todo en las zonas de hierba corta y horizonte despejado, ese paisaje de llanura infinita que asociamos al Serengeti. Es un animal que se deja observar bien, no suele esconderse, y cuando arranca a correr regala una de las estampas más elegantes y sorprendentes del safari. Si aprendes a fijarte en él, dejará de ser un adorno de fondo para convertirse en uno de tus recuerdos favoritos.
Lo esencial de un vistazo
Puntos clave
- 1El avestruz es el ave viva más grande y pesada del mundo: el macho supera los 2,5 metros y los 130 kilos.
- 2No puede volar, pero es el animal terrestre bípedo más rápido: alcanza hasta 70 km/h en carrera.
- 3Tiene un dimorfismo sexual muy marcado: el macho es negro con alas y cola blancas; la hembra, parda grisácea.
- 4En Tanzania es el avestruz masái, con el cuello y los muslos rosados que se intensifican en el macho durante la época de cría.
- 5Los sexos se turnan para incubar: la hembra, más discreta, cubre el nido de día; el macho, negro, lo hace de noche.
- 6Pone los huevos más grandes de cualquier ave actual: cada uno pesa cerca de 1,5 kilos, el equivalente a unos veinte huevos de gallina.
- 7Se ve con facilidad todo el año en las llanuras abiertas del Serengeti y en el cráter del Ngorongoro.
Datos de un vistazo
Cómo distinguir al avestruz macho de la hembra
| Rasgo | Macho | Hembra |
|---|---|---|
| Plumaje del cuerpo | Negro intenso y llamativo | Pardo grisáceo apagado, discreto |
| Alas y cola | Plumas blancas muy visibles | Tonos crema o grisáceos, sin contraste |
| Cuello y muslos | Piel rosada intensa en época de cría | Piel rosada más pálida y apagada |
| Turno de incubación | De noche (el negro se camufla en la oscuridad) | De día (el pardo se confunde con la tierra y la hierba) |
| Tamaño | Algo mayor, hasta 2,7 m y más de 130 kg | Ligeramente menor y más ligera |
Cómo reconocer un avestruz: macho, hembra y ese tamaño imposible
Reconocer un avestruz no tiene ningún misterio: no hay otra ave con la que se pueda confundir. Su altura desmesurada, con un macho que puede superar los 2,7 metros contando el cuello, su cuerpo voluminoso montado sobre dos patas larguísimas y su cabecita pequeña al final de un cuello desnudo lo hacen inconfundible desde muy lejos. Es, sencillamente, el ave más grande y pesada que existe hoy en el planeta.
Lo interesante empieza al distinguir los sexos, porque el avestruz presenta uno de los dimorfismos sexuales más claros de la sabana. El macho luce un plumaje negro azabache con las plumas de las alas y de la cola de un blanco puro, un contraste espectacular que se ve a kilómetros. La hembra, en cambio, es de un pardo grisáceo apagado, sin brillos ni contrastes. No es casualidad: ese color deslucido es un camuflaje perfecto para pasar desapercibida junto al nido durante el día.
En Tanzania el que verás es el avestruz masái, una subespecie con un rasgo añadido y muy útil para la identificación: la piel del cuello y de los muslos es rosada. En los machos, durante la época de reproducción, ese rosa se intensifica hasta volverse casi rojizo, una señal hormonal que anuncia que está listo para cortejar. Si ves un avestruz negro de cuello encendido pavoneándose, estás ante un macho en pleno celo.
Correr para sobrevivir: hasta 70 km/h sin poder volar
El avestruz renunció al vuelo hace millones de años y lo compensó de la forma más espectacular posible: convirtiéndose en el corredor más rápido del mundo animal sobre dos patas. Puede alcanzar ráfagas de hasta 70 km/h y, lo que resulta aún más asombroso, mantener un ritmo de crucero de unos 50 km/h durante largos tramos. Ningún otro bípedo se le acerca. Sus zancadas superan con holgura los tres metros y parece deslizarse sin apenas esfuerzo.
El secreto está en unas patas prodigiosas. A diferencia de casi todas las aves, el avestruz apoya solo dos dedos en cada pie, uno de ellos grande y provisto de una uña robusta que funciona como una pezuña, reduciendo el contacto con el suelo y ganando impulso. Sus músculos y tendones actúan como muelles que devuelven energía en cada apoyo, un diseño de eficiencia asombrosa que los ingenieros estudian todavía hoy.
Esa misma pata es su principal arma defensiva. Un avestruz acorralado no huye siempre: si hace falta, planta cara y lanza una coz hacia delante con una fuerza capaz de herir de gravedad, o incluso matar, a un león o a una hiena. Por eso conviene respetar su espacio y no bajar nunca del vehículo para acercarse. Es un animal pacífico, pero perfectamente equipado para defenderse.
El nido comunal y el reparto de turnos: macho de noche, hembra de día
La vida familiar del avestruz esconde una de sus curiosidades más ingeniosas. Un macho dominante corteja a varias hembras, pero solo forma pareja estable con una, la llamada hembra principal. Todas las hembras del grupo ponen sus huevos en un mismo nido, que no es más que un hoyo excavado en la tierra. Así, en un solo nido pueden acumularse veinte, treinta o más huevos de madres distintas.
Lo llamativo llega con la incubación, que se reparten el macho y la hembra principal según un criterio que parece diseñado a propósito. Durante el día incuba la hembra, cuyo plumaje pardo grisáceo se confunde con la tierra y la hierba seca de la llanura y la vuelve casi invisible para los depredadores. Al caer la noche toma el relevo el macho, cuyo negro se funde con la oscuridad. Cada uno monta guardia en las horas en que su color lo camufla mejor: pura eficiencia evolutiva.
La hembra principal, además, tiene la asombrosa capacidad de reconocer sus propios huevos entre todos los del nido comunal. Si el nido contiene más huevos de los que puede cubrir, empuja hacia el borde los de las otras hembras y coloca los suyos en el centro, la zona más protegida y mejor incubada. Es un cálculo frío y certero que asegura la supervivencia de su descendencia por encima de la del resto.
Los huevos más grandes del reino animal
El avestruz pone los huevos más grandes de cualquier ave viva. Cada uno mide unos quince centímetros de largo y pesa alrededor de kilo y medio, el equivalente aproximado a unos veinte huevos de gallina juntos. Visto en la mano impresiona: es del tamaño de un melón pequeño y su cáscara, de un blanco cremoso y superficie satinada, es tan gruesa y resistente que un adulto puede ponerse de pie encima sin que se rompa.
Conviene, eso sí, no dejarse engañar por los récords. Aunque el huevo de avestruz es el más grande en términos absolutos, es en realidad de los más pequeños en proporción al tamaño del animal que lo pone: apenas un uno por ciento del peso de la hembra. Un pájaro pequeño pone, en proporción, huevos mucho mayores. Es uno de esos matices que hacen del avestruz un animal tan curioso.
La incubación dura entre seis semanas y algo más de mes y medio. Los pollos nacen ya cubiertos de un plumón moteado, del tamaño de una gallina, y son capaces de caminar y seguir a los adultos a las pocas horas. Aun así, la mortalidad de las crías es muy alta: son presa fácil de multitud de depredadores, y por eso a menudo se ven grupos de pollos de varias familias reunidos bajo la vigilancia de unos pocos adultos.
Dónde y cuándo verlo en tu safari
El avestruz es un animal de espacios abiertos, así que lo buscarás en las llanuras de hierba corta y horizonte despejado, no en la espesura. El Serengeti, con sus inmensas praderas del sur y del centro, es el mejor escenario para verlo, sobre todo en las zonas donde la vegetación es baja y la vista alcanza lejos. El cráter del Ngorongoro, con su fondo abierto y su altísima densidad de fauna, es el otro gran lugar donde encontrarlo casi con seguridad.
La buena noticia es que se ve a lo largo de todo el año, sin una temporada concreta, porque no migra. Aun así, la época de reproducción, ligada a las lluvias, es la más vistosa: es cuando los machos exhiben el cuello más encendido y, con suerte, puedes presenciar su llamativa danza de cortejo, en la que se arrodilla y agita las alas alternando los lados en un balanceo hipnótico. Pregunta a tu guía si la estación acompaña.
Al observarlo, fíjate también en la compañía que lleva. El avestruz suele mezclarse con cebras, ñus y gacelas, y esta convivencia beneficia a todos: con su enorme altura y esos ojos gigantescos, los mayores de cualquier vertebrado terrestre, es el primero en detectar el peligro a distancia y hace de vigía para el resto de la llanura. Ver un avestruz alerta, con el cuello estirado y la mirada fija en el horizonte, suele ser buena pista de que algo se mueve por allí.
Mitos y verdades sobre el avestruz
Ninguna creencia sobre el avestruz está tan extendida como la de que esconde la cabeza bajo tierra cuando tiene miedo. Es falso: se asfixiaría. El origen del mito es doble. Por un lado, cuando incuba, baja el cuello y apoya la cabeza en el suelo para pasar desapercibido, y de lejos parece que la entierra. Por otro, remueve con el pico los huevos del nido varias veces al día, agachando la cabeza hasta casi tocar la tierra. De ahí la confusión, pero la cabeza nunca se hunde en la arena.
También sorprende a mucha gente saber que el avestruz es omnívoro, aunque su dieta sea sobre todo vegetal: come hierbas, semillas, hojas, flores y frutos, y de vez en cuando algún insecto o pequeño reptil. Como no tiene dientes, traga a la vez piedrecitas que se alojan en la molleja y le ayudan a triturar el alimento. Puede pasar largas temporadas sin beber, obteniendo el agua que necesita de las plantas, una adaptación clave para vivir en la sabana.
Por último, una aclaración honesta que conviene tener presente. Muchos avestruces se crían hoy en granjas por su carne, su piel y sus plumas, y es fácil confundir esa imagen doméstica con la del animal salvaje. El que verás en el Serengeti o el Ngorongoro es un avestruz libre, en su hábitat natural, comportándose como lo ha hecho durante millones de años. No es lo mismo, y verlo así, corriendo suelto por la llanura, no tiene comparación posible.
“Mucha gente lo mira un segundo y sigue buscando leones. Yo siempre digo: espera. Si el avestruz levanta el cuello y se queda quieto mirando, algo hay. Es el vigilante de la llanura, y muchas veces nos ha enseñado dónde estaba el guepardo antes que nadie.
Preguntas frecuentes
Lo que probablemente te estás preguntando
¿Cuál es el ave más grande del mundo?
El avestruz. Es el ave viva más grande y más pesada del planeta: un macho adulto puede superar los 2,5 metros de altura y pesar más de 130 kilos. No puede volar, pero a cambio es el animal terrestre bípedo más rápido que existe. En Tanzania se ve con facilidad en las llanuras abiertas del Serengeti y del cráter del Ngorongoro.
¿Cómo se distingue un avestruz macho de una hembra?
Por el color. El macho tiene un plumaje negro intenso con las plumas de las alas y la cola de un blanco muy visible, un contraste que se aprecia a gran distancia. La hembra es de un pardo grisáceo apagado, sin contrastes, un camuflaje que la protege mientras incuba de día. En el avestruz masái de Tanzania, el macho muestra además el cuello y los muslos de un rosa intenso en la época de cría.
¿A qué velocidad corre un avestruz?
Puede alcanzar ráfagas de hasta 70 km/h y mantener un ritmo sostenido de unos 50 km/h durante largos tramos, lo que lo convierte en el animal terrestre bípedo más rápido del mundo. Sus zancadas superan los tres metros. Esa velocidad, junto a una patada muy potente capaz de herir a un depredador, es su principal defensa, ya que no puede volar.
¿Quién incuba los huevos del avestruz?
Se turnan el macho y la hembra principal según la hora, y lo hacen aprovechando su color. La hembra, de plumaje pardo, incuba durante el día, cuando se confunde con la tierra y la hierba. El macho, negro, toma el relevo de noche, cuando su color se funde con la oscuridad. Varias hembras ponen en un mismo nido comunal, que puede llegar a reunir treinta o más huevos.
¿Cómo de grande es un huevo de avestruz?
Es el huevo más grande de cualquier ave actual: mide unos quince centímetros y pesa alrededor de kilo y medio, el equivalente a unos veinte huevos de gallina. Su cáscara es tan resistente que un adulto puede ponerse de pie encima sin romperla. Curiosamente, en proporción al tamaño del animal es de los huevos más pequeños del mundo de las aves.
¿Es verdad que el avestruz esconde la cabeza bajo tierra?
No, es un mito. Se asfixiaría. La confusión viene de que, al incubar, baja el cuello y apoya la cabeza en el suelo para pasar desapercibido, y de que remueve con el pico los huevos del nido agachando mucho la cabeza. De lejos parece que la entierra, pero nunca hunde la cabeza en la arena.
¿Dónde se ve mejor el avestruz en un safari por Tanzania?
En las llanuras abiertas de hierba corta, no en la espesura. El Serengeti, con sus enormes praderas del sur y el centro, y el cráter del Ngorongoro son los mejores lugares para verlo, casi con seguridad y durante todo el año, ya que no migra. La época de cría, ligada a las lluvias, es la más vistosa por el cortejo de los machos.
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